martes, 15 de diciembre de 2015

Brookfield, Macquarie, GIP y Rare estudian auxiliar Abengoa



Las firmas ya sondearon acudir a la ampliación de capital

Grandes inversores de infraestructuras se interesaron por Abengoa en el momento de la ampliación de capital. Macquarie, GIP, Brookfield y Rare Infrastructure son ahora eventuales prestamistas o compradores de deuda, según fuentes financieras. La compañía continúa a la búsqueda de 100 millones de euros para llegar a final de año.

El rally de reuniones con el objetivo de que Abengoa logre llegar a final de año continúa. Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, Sabadell, HSBC, Crédit Agricole y la propia compañía volvieron ayer a verse las caras por la tarde en la sede madrileña de KPMG. También estuvo presente el asesor del grupo andaluz en la reestructuración de su deuda, Álvarez y Marsal. Volvieron a tratarse las necesidades de liquidez del grupo de ingeniería, cifradas por la propia consultora en unos 100 millones para hacer frente a los pagos más perentorios, y las fórmulas para lograr ese dinero.
Las entidades acreedoras requirieron al grupo de ingeniería, pilotado ahora por José Domínguez Abascal, que llevara a la reunión de ayer un abanico de alternativas para conseguir liquidez.

El objetivo es que logre el efectivo de un tercero, en lugar de recurrir a los bancos, a los que ya les debe mucho dinero. La deuda de los que abanderan las negociaciones roza los 5.000 millones. El informe preliminar del mapa elaborado por KPMG revela que el pasivo total se acerca a los 25.000 millones de euros, en la parte alta de las estimaciones, que apuntaban en principio entorno de los 20.000 millones. De este importe, Abengoa debe unos 5.500 millones de euros a proveedores, el resto está repartido en más de 200 bancos, con los que también tiene financiación por unos 10.000 millones dedicada a proyectos. Además, hay más de 4.400 millones de euros en manos de bonistas.

Entre los inversores sondeados por el grupo de ingeniería hubo cuatro firmas que se mostraron interesadas durante las presentaciones para captar fondos en la ampliación de capital por 650 millones.

El conglomerado australiano Macquarie estudió su entrada. Es conocido en el mundo de las infraestructuras gracias a varios fondos, como los MEIF (Macquarie European Infrastructure Funds) con 10.000 millones de dólares ( 9.000 millones de euros) o a su filial especializada en este sector en EEUU, Macquarie Infrastructure.

También la gestora canadiense Brookfield, con unos 225.000 millones de dólares (más de 200.000 millones de euros) bajo gestión, y especializada en los sectores de renovables e infraestructuras estudió entrar la ampliación. Global Infrastructure Partners (GIP), con inversiones por más de 15.000 millones de dólares (unos 14.000 millones de euros) y aliado de ACS en Saeta Yield, de la que controla el 24%, estuvo en la lista de eventuales inversores también.


Otro de los fondos que sopesó entrar en el grupo que dirige José Domínguez Abascal es Rare Infrastructure, especializado en infraestructuras y con un patrimonio de unos 8.000 millones de dólares. Fuentes conocedoras de las negociaciones explican que la llegada de Gonvarri expulsó a estos fondos, pero estas fuentes no descartan que ahora puedan prestarse a comprar deuda con descuento o inyectar liquidez. Ninguna de estas firmas hizo declaraciones tras ser consultados por este periódico.

P. M. SIMÓN / L. SALCES / B. H. ALBONS

Fuente: Cinco Dias
http://cincodias.com/cincodias/2015/12/14/empresas/1450129268_943158.html


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